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Deglución atípica en niños: guía completa

¿Qué es la deglución atípica?

Cuando tragamos, la lengua debería elevarse y presionar contra el paladar para empujar el alimento hacia la garganta. Es un movimiento que realizamos de forma automática miles de veces al día, no solo al comer, sino también al tragar saliva. Sin embargo, hay niños (y adultos) cuya lengua no hace este movimiento correctamente: en lugar de subir hacia el paladar, empuja hacia delante contra los dientes o se interpone entre ellos. Esto es lo que llamamos deglución atípica.

Llevo más de 17 años tratando este problema en mi consulta y puedo decir que es una de las alteraciones más frecuentes que veo, especialmente en niños. Lo preocupante no es el acto de tragar en sí, sino todo lo que esa mala posición lingual provoca a largo plazo si no se corrige.

¿Por qué se produce?

La deglución atípica puede tener diferentes causas, y en muchos casos se combinan varias:

  • Uso prolongado del chupete o biberón: más allá de los 2-3 años, estos hábitos mantienen un patrón de deglución infantil que debería haber evolucionado.
  • Succión del dedo: un hábito que modifica la posición de la lengua y la forma del paladar.
  • Respiración bucal: cuando un niño respira habitualmente por la boca, la lengua permanece en una posición baja y adelantada, lo que altera el patrón de deglución.
  • Frenillo lingual corto: si la lengua tiene limitada su movilidad, no puede subir correctamente al paladar durante la deglución.
  • Hipotonía muscular: una musculatura orofacial débil dificulta los movimientos necesarios para tragar correctamente.
  • Alergias o problemas nasales crónicos: cualquier obstrucción nasal crónica obliga a respirar por la boca y altera la posición de la lengua.

Cómo detectar la deglución atípica

Muchos padres no son conscientes de que su hijo traga de forma incorrecta porque es algo que pasa desapercibido. Pero hay señales bastante claras si sabes dónde mirar:

Señales visibles

  • La lengua se ve entre los dientes al tragar o al hablar.
  • Los labios hacen mucha fuerza al tragar: se aprecia tensión alrededor de la boca, como si costara esfuerzo.
  • Quedan restos de comida en los labios o alrededor de la boca después de comer.
  • Masticación con la boca abierta y ruidos al comer.
  • Babeo frecuente más allá de los 2 años.

Señales indirectas

  • Mordida abierta anterior: los dientes superiores e inferiores no contactan cuando el niño cierra la boca, dejando un hueco por donde asoma la lengua.
  • Paladar ojival (muy alto y estrecho): la lengua no ha ejercido la presión adecuada sobre el paladar durante el crecimiento.
  • Problemas de pronunciación: especialmente con los fonemas /s/, /d/, /t/, /l/, /n/, donde la lengua adopta posiciones incorrectas.
  • Respiración bucal habitual: boca abierta en reposo, labios secos, ronquidos.

Si observas varias de estas señales en tu hijo, te recomiendo solicitar una valoración. Cuanto antes se identifique el problema, más sencillo y rápido será el tratamiento.

Consecuencias de no tratar la deglución atípica

Este es un punto en el que siempre insisto con los padres: la deglución atípica no es un problema estético menor. Las consecuencias de no tratarla pueden ser significativas:

En el desarrollo dental y facial

La lengua ejerce una fuerza constante. Si esa fuerza se dirige hacia los dientes en lugar de hacia el paladar, con el tiempo empuja los dientes hacia delante, genera mordida abierta y modifica la forma del paladar y la estructura facial. He visto muchos casos de niños que llevan años con ortodoncia sin resultados estables porque nadie ha corregido la deglución atípica de base. El ortodoncista coloca los dientes en su sitio, pero la lengua los vuelve a empujar.

En el habla

Una posición lingual incorrecta durante la deglución suele ir acompañada de errores articulatorios. Los más habituales son el sigmatismo (pronunciar la /s/ con la lengua entre los dientes) y las dificultades con /l/, /n/, /d/ y /t/.

En la respiración

La deglución atípica y la respiración bucal van de la mano en la mayoría de los casos. La respiración bucal, a su vez, afecta a la calidad del sueño, la concentración, el rendimiento escolar y el desarrollo facial.

En la alimentación

Algunos niños con deglución atípica tienen dificultades para masticar alimentos duros o fibrosos, tardan mucho en comer o acumulan comida en las mejillas sin tragarla correctamente.

El tratamiento: terapia miofuncional

El tratamiento de la deglución atípica se realiza mediante terapia miofuncional, que es una de mis principales áreas de trabajo. Se trata de un conjunto de ejercicios diseñados para reeducar la musculatura orofacial: lengua, labios, mejillas y músculos de la masticación.

¿En qué consiste?

El tratamiento se estructura en varias fases:

Fase 1: Concienciación y tono muscular. Lo primero es que el niño (o el adulto) sea consciente de dónde está su lengua en reposo y al tragar. Trabajamos el tono muscular con ejercicios de fortalecimiento lingual, labial y de mejillas. Esta fase suele durar entre 4 y 6 semanas.

Fase 2: Reeducación del patrón de deglución. Una vez que la musculatura tiene la fuerza suficiente, enseñamos el nuevo patrón de deglución. Primero con saliva, luego con líquidos, después con semisólidos y finalmente con sólidos. Es un proceso gradual que requiere paciencia.

Fase 3: Automatización. El objetivo final es que el nuevo patrón se convierta en automático. Esto es lo más difícil porque estamos cambiando un hábito que se repite miles de veces al día de forma inconsciente. La fase de automatización puede llevar varios meses.

Fase 4: Seguimiento. Una vez alcanzado el patrón correcto, hago revisiones periódicas para asegurar que se mantiene.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Cada caso es diferente, pero en mi experiencia el tratamiento completo suele durar entre 6 meses y un año. Depende de la edad del niño, la gravedad del problema, la presencia de otros factores asociados (respiración bucal, frenillo corto) y, sobre todo, de la constancia en la práctica de ejercicios en casa.

Los ejercicios en casa son imprescindibles. En consulta trabajamos una vez a la semana, pero el cambio real se produce con la práctica diaria. Siempre digo a las familias que necesito su colaboración: sin los ejercicios en casa, el tratamiento se alarga y los resultados se comprometen.

La importancia de la intervención temprana

La edad ideal para comenzar el tratamiento es entre los 4 y los 7 años. A esta edad, la musculatura es todavía muy moldeable y los patrones se corrigen con relativa facilidad. Además, al intervenir antes de que termine el desarrollo dental, podemos prevenir muchas de las consecuencias ortodóncicas.

Esto no significa que no se pueda tratar en edades posteriores. Trato pacientes adolescentes y adultos con deglución atípica, y los resultados son buenos, pero el proceso suele ser más largo porque los patrones están más arraigados.

Trabajo multidisciplinar

La deglución atípica rara vez se aborda solo desde la logopedia. En muchos casos, trabajo de forma coordinada con:

  • Ortodoncistas: para alinear la intervención logopédica con el tratamiento dental. No tiene sentido poner ortodoncia si la lengua sigue empujando los dientes.
  • Otorrinolaringólogos: cuando hay obstrucción nasal, vegetaciones o amígdalas hipertróficas que impiden la respiración nasal.
  • Fisioterapeutas: en casos donde hay alteraciones posturales asociadas.
  • Odontopediatras: para el seguimiento del desarrollo dental.

Este enfoque multidisciplinar es fundamental para obtener resultados estables a largo plazo.

¿Tu hijo podría tener deglución atípica?

Si al leer este artículo has reconocido varias señales en tu hijo, no te alarmes, pero tampoco dejes pasar el tiempo. La deglución atípica tiene solución y cuanto antes se aborde, más sencillo será el camino. Una valoración logopédica te dará la información que necesitas para saber si hay que intervenir y cómo.

Estaré encantada de valorar a tu hijo y resolver todas tus dudas. Muchas familias vienen a mi consulta en Segovia desde Madrid porque merece la pena el desplazamiento para un tratamiento especializado.

Contacta conmigo por WhatsApp o llámame al 614 41 75 13. La primera valoración nos permitirá entender bien el caso y planificar el tratamiento más adecuado.

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