¿Cuándo debo preocuparme por el desarrollo de mi hijo?
Como logopeda con más de 17 años de experiencia, una de las preguntas que más escucho de los padres es: “¿Es normal lo que hace mi hijo o debería preocuparme?” Mi consejo siempre es el mismo: si sientes que algo no es acorde a su edad, consulta. Una valoración a tiempo puede descartar problemas y, sobre todo, tranquilizar.
No se trata de comparar a tu hijo con otros niños constantemente, sino de estar atento a ciertas señales que pueden indicar que necesita apoyo profesional.
Señales de alerta según la edad
De 0 a 12 meses
- Dificultad para el agarre durante la lactancia
- No reacciona a los sonidos o a la voz
- No balbucea hacia los 6-8 meses
- Dificultad para empezar a comer alimentos sólidos
De 1 a 2 años
- No dice ninguna palabra con sentido hacia los 18 meses
- No señala objetos para comunicarse
- Rechaza sistemáticamente ciertos alimentos o texturas
- Babea de forma habitual
De 2 a 3 años
- Su vocabulario es muy limitado para su edad
- No combina dos palabras (“mamá agua”, “quiero pan”)
- Su habla es difícil de entender incluso para la familia
- Respira habitualmente por la boca
- Tiene dificultades para masticar
A partir de 4 años
- No pronuncia correctamente ciertos sonidos (/r/, /s/, /l/)
- Se le entiende con dificultad fuera del entorno familiar
- Le cuesta seguir instrucciones o conversaciones
- Tiene arcadas o rechaza alimentos por la textura
- Traga de forma atípica (empujando la lengua contra los dientes)
Señales relacionadas con la alimentación
La alimentación es una de las áreas donde más señales tempranas podemos detectar. Si tu hijo presenta alguno de estos comportamientos de forma habitual, es recomendable una valoración:
- Rechaza alimentos nuevos de forma constante y no solo por capricho
- Tiene arcadas o vómitos al probar ciertos alimentos o texturas
- Solo come alimentos triturados y rechaza los sólidos
- Tarda mucho en comer o acumula comida en la boca sin tragar
- Se atraganta con frecuencia al comer o beber
Estos problemas pueden tener una base sensorial o muscular que la terapia logopédica puede tratar de forma efectiva.
Señales relacionadas con el habla
- No se le entiende cuando habla con personas fuera de la familia
- Omite o sustituye sonidos de forma habitual (“toche” en lugar de “coche”)
- Tartamudea o repite sílabas de forma frecuente
- Su voz suena ronca o forzada de forma habitual
- Habla muy rápido o muy lento, sin ritmo natural
Señales relacionadas con la respiración
La respiración bucal es una señal que muchas veces pasa desapercibida:
- Duerme con la boca abierta
- Ronca por las noches
- Tiene ojeras frecuentes
- Se resfría con mucha frecuencia
- Tiene el paladar alto (ojival)
La respiración por la boca afecta al desarrollo facial, al descanso nocturno y a la alimentación. La terapia miofuncional ayuda al niño a aprender a respirar correctamente por la nariz.
¿Qué pasa si no se trata a tiempo?
Cuanto antes se detecta un problema, más fácil y rápida es la intervención. Un niño que recibe terapia a los 3 años necesitará menos sesiones que uno que empieza a los 7 años con el mismo problema. Algunos problemas no tratados pueden derivar en:
- Dificultades escolares por problemas de comunicación
- Problemas de ortodoncia por deglución atípica
- Baja autoestima y dificultades sociales
- Problemas nutricionales por alimentación limitada
¿Qué hacer si detecto alguna señal?
El primer paso es contactar con un logopeda para una valoración. En la primera sesión realizamos una evaluación completa para entender las necesidades específicas de tu hijo y determinar si necesita tratamiento o si su desarrollo está dentro de la normalidad.
Si tienes dudas, contacta conmigo por WhatsApp o llama al 614 41 75 13. Estoy en Segovia y muchos de mis pacientes infantiles vienen desde Madrid con sus familias.